jueves, 2 de octubre de 2014

Tinellistas culturales si, políticos ni en joda

Ayer Felipe Solá apuntaba directamente al mentón de Martin Insaurralde: “Estamos cansados de tanto gaterío unido a la política en la televisión", "Que a Insaurralde se lo compre el Ejecutivo que tanto le gusta". Mas allá que quien habla es un competidor (dentro o fuera del FR) de quien es blanco de sus filosas palabras los párrafos seleccionados nos llevan a pensar en el transfondo: en primer lugar la condena a la telepolítica y al cholulismo, algo que expresó mejor el FREPASO, y en segundo término que con Insaurralde ha quedado al descubierto la existencia de un Mercado Electoral, con sus ofertas y demandas de la que no escapan ni el oficialismo ni las oposiciones.

El massismo apuró la definición de Insaurralde que deshojaba la margarita sobre su pase a las filas de la renovación o quedarse en el efepevesimo. Las frases elegidas paa comunicar el ultimátum fueron: "o se apura a cruzar el río o se lo comen las pirañas" y "no esperamos a nadie más, el intendente que no se apura se queda afuera". Insaurralde no formalizó el pase.

Después de eso, Joaquin de la Torre, la voz de los territoriales bonaerenses de la renovación fue concluyente, le habló a los que están interesados en venir a "cerrar las puertas" señalándoles que si esas son sus intenciones "se equivocan de espacio".
“El FR nació con el objetivo de ser amplio, un lugar de discusión y búsqueda de consensos, con el fin de construir la Argentina del futuro”;  “Las mesas que quisieran crearse con el objetivo de cerrar el espacio, están destinadas al fracaso”“En las bases del FR está el ser un frente que se nutre de distintos orígenes capaces de tener una mirada común sobre el país que viene. No hay lugar para mezquindades ni para la lucha de egos. Eso es la vieja política. Desde el FR buscamos defender la fuerza de las instituciones y no los personalismos que socavan los cimientos de la democracia”..
El alcalde habla de pretensiones de exclusividad, algo que otro bonaerense calificó de "vedetismo". Queda en claro que se había estancado la conversación entre Insaurralde y el colectivo que integra de la Torre y que lo reclamado por el lomense era inaceptable porque su cumplimiento significaba un retroceso al acarrear vicios que el FR había decidido acabar en su emergencia el año pasado cuando, justamente, le ganaron a la lista que el prometido de Jessica Cirio encabezaba. 
¿Que llevó al novio de la blonda modelo a exigir una letra chica que el massismo no estaba dispuesto a conceder?. 

Desculemos el intríngulis, pero poniéndonos en la piel de los mazorqueros massistas y los posibles pro y contras del emplazamiento que formularan.


A favor de seguir sosteniendo el estado de cosas podemos apuntar que los renovadores saben que para el sciolismo el sostenimiento por mucho tiempo de la indefinición insaurraldista tensiona su relación con el kirchnerismo y carcome la solidez del armado nacional de su candidatura. A la vez que contradice el principal activo simbólico y principal capital político de supervivencia que es la idea de "lealtad" que el "me quedo, me voy" de MI no puede representar cabalmente. La idea de "continuidad" sciolista está asociada a la de "lealtad", es decir, como permanencia en un mismo espacio aunque no haya coincidencias de forma y fondo y la indefinición de MI la cuestiona constantemente. Scioli afirma "yo no me voy a ir nunca" e Insaurralde insinúa deserción sino consigue lo que pide.
Primero: por que su definición resolvería el panorama en la PBA. Esta potencialidad de desbalancear el escenario bonaerense puesta en marcha es la señal que aguardan muchos jefes políticos del interior del pais para decidirse a cruzar ellos mismos el Rubicón. Si se logra el bandazo a fin de año tendremos la masa de inversión nacional (*) que se necesita  para encarar con tranquilidad el turno electoral. 

Segundo: porque el massismo fundacional no puede hacer valer públicamente, como en el ejercito,  la antigüedad como mérito, así que hay que ingeniársela para que la trenza que podría traer MI se deshaga y vengan de a uno a negociar su integración.
Hay consenso en mostrarnos como fuerza que se va configurando con la trayectoria, impronta y expertise de los que llegan, pero hay que dejar bien en claro que la conducción deja de ser un asunto de clanes o familias para ampliarse y no respeta pactos anteriores a la nueva coalición.  Si bien esa migración es constante, y debemos cuidar que el flujo no disminuya, no podemos permitir los desbordes. No hay lugar para proyectos personales y menos aún transpolar al Frente Renovador los vicios que arrastra buena parte de la dirigencia contraídos en 10 años de experiencia kirchnerista.
Tercero: porque cortaría de raíz la posibilidad de que la no política cuele en el Frente Renovador.  Y aquí nos detenemos. 
Después del affaire "futbol para todos", cuando Capitanich ofreció a Tinelli la manija del tesoro rescatado de las "garras de la corpo" y el ultrakirchnerismo boicoteó el acuerdo, el conductor televisivo se ha mostrado mas decidido a prescindir de las mediaciones. Para que esperar que un político llegue para ofrecerle sus servicios -o presionarlo- y sacarle alguna ventajita, cuando tiene herramientas para formar uno propio.
Insaurralde parece ser hoy la llave de esa gran oportunidad para Marcelo Tinelli y ahí es donde nos crea un problema en términos de prospectiva política.

Hasta ahora el panorama de las posibilidades de ser gobierno en 2016 estaban en manos del FR, FPV y en menor medida el PRO.
Sergio Massa es -hasta ahora- el ordenador de ese escenario. Scioli y Macri pujan por el segundo puesto, el objetivo de máxima de ambos es entrar al balotaje y allí esperar los acompañe la suerte.
MI, si tenemos en cuenta el nuevo contexto, puede optar por cualquiera de las dos opciones políticas, ir derechito al matadero con el ex motonauta o hacer sinergia con Massa y gritar a voz en cuello y tonada riojana "a chriunfar, a chriunfrar".
La sola posibilidad de inclinar la balanza le confería a MI una centralidad envidiable y que no equipara ningún precandidato a gobernador peronista. Hasta puede darse el lujo de condicionar a los presidenciables peronistas con el Fondo del Conurbano y de que se coman su propio armado, sus diputados y por supuesto de su futura administración y gestión.Y ahi es donde el diablo mete la cola, Marcelo Tinelli está dando vueltas. Conjeturo que es el tipo que gravita sobre el candidato "multipropósito" (**) Insaurralde.

Tinelli puede abrir el abanico de manera impensada para un político peronista, "aquello que Daniel y Sergio no te conceden, lo podés conseguir con Mauricio" e Insaurralde puede comprar. Y dejarlo llevar el juego hasta junio del año que viene sin fortalecer las posibilidades de los otros candidatos a gobernadores puede ser suicida.

Si lo dejaban seguir tendríamos enfrente un nudo gordiano. El problema de Macri resuelto. El hijo de Franco necesita cerrar con buena parte del radicalismo para que lo militen y le cubran las mesas en el interior de la mano de Aguad y otros y con buena parte del peronismo en la PBA de la mano de Insaurralde, algo que ya analizamos en el posteo: "tercerizados". 

Negocio para Macri, negocio para Tinelli y negocio para Insaurralde. Demasiada convergencia de intereses como para dejar cabos sueltos, por eso había que apurarlo, si lo dejamos llevar las riendas hasta el último momento nos empernan.
Este es el peligro que los jefes de la renovacion conjuraron.
Ahora Insaurralde deshoja la margarita entre el FPV y Macri. Y si en el futuro decide volcarse al FR deberá acogerse al decalogo joaquinista: "No hay dirigente, por famoso que sea,  que pueda exigir que la Renovación se clausure alrededor de su figura".

(*) En los capítulos de "Masa y poder" que Elías Canetti dedica al tema del Poder, se llama "masa o muta de inversión" al proceso por el que los sometidos a un sistema de órdenes o de poder pueden, llegado el caso, tratar de invertir la situación, rebelándose contra los que sentirían como sus opresores.
Lo que Canetti llama masa de inversión presupone siempre la existencia de relaciones de poder entre grupos humanos y, por tanto, una organización social compleja. Para que se dé una masa de inversión, es necesario que exista una sociedad estratificada o jerarquizada, en la que uno o varios grupos estén sometidos a otro u otros grupos. La masa de inversión resulta del levantamiento o amotinamiento de los grupos inferiores contra los superiores: esclavos contra señores, soldados contra oficiales, negros contra blancos, pueblo contra gobierno, intendentes o nivel medio contra gobernadores o alto nivel de desición, etc.
Cuando Canetti se refiere a la masa de inversión, acude a una frase que Madame Julien escribió a su hijo durante la Revolución Francesa: "... los lobos siempre se han comido a los corderos; esta vez los corderos se comerán a los lobos". En una sociedad estratificada como la nuestra y la de tantos países, donde la democracia parece estar al servicio de los ricos, no se descarta tal posibilidad. Robos, secuestros, asaltos, asesinatos, suelen atribuirse, candorosamente, al efecto de las drogas. ¿No es hora de poner los ojos en la droga de la desigualdad? Somos especialistas en hacer la vista gorda y trampear cuando tal desigualdad se inserta en la mente del ciudadano como "estado natural" e irreversible, la perversión rige la existencia con su dosis terrorífica de mala fe, disfrazada de educación, "buenas costumbres" y fariseísmo social.
(**) Mario Wainfeld lo adelantaba hace unos dias. 

Aqui a partir del minuto 5.00


No creo que esté pensando en Berlusconi como modelo a seguir, pero si en acumular poder geometricamente, ser Roggio, Franco Macri, Eurnekian, Magnetto, Elztain en uno solo y kingmaker vitalicio.